Las hormonas influyen directamente sobre la manera en que nos sentimos emocionalmente, ya que funcionan a nivel del sistema nervioso central para regular la liberación de sustancias químicas conocidas como neurotransmisores. ¡Conozcamos cuáles son las principales y qué funciones tienen!

Salud sexual y crecimiento: ¿Cómo nos afectan los Estrógenos y la Progesterona?

Además de las diversas funciones que desempeñan en nuestra salud sexual y del desarrollo, actúan como neuromoduladores con efectos antidepresivos cuando sus niveles son normales y cuando no son normales pueden generar lo contrario. Son producidas por los ovarios e intervienen en el ciclo menstrual, dan el aspecto femenino, la fertilidad y la reproducción y favorecen el metabolismo de los huesos, músculos y la piel. Cuando estas hormonas disminuyen, como sucede durante la menopáuda, existe la posibilidad que aparezcan estos síntomas: bochornos, sudoración, trastornos del sueño, pérdida de la capacidad de solución de problemas, disminución de la libido, cambios de carácter, irritabilidad, depresión, llanto fácil, resequedad de mucosas, vagina y ojos, entre otros.

Hora de dormir: La Melatonina

Es una hormona natural producida por el cerebro durante la noche para ayudar a regular el sueño.Cuando la producción de melatonina desciende puede ser el origen de trastornos del sueño, pero también del envejecimiento y de las enfermedades inflamatorias. A partir de los 35 años, como ocurre con otras hormonas, el nivel de melatonina decrece de forma natural con la edad, aunque también algunos medicamentos como los antibloqueantes, hipnóticos o ansiolíticos son causantes de una producción menor.

La hormona del estrés y la ansiedad

El cortisol es la hormona que media en los estados de estrés y ansiedad. La clave está en el nivel que se libere, en el equilibrio. De ella obtenemos la energía suficiente para levantarnos por las mañanas, para iniciar nuestras tareas y actividades cotidianas, y nos ayuda también a reaccionar ante situaciones que nuestro cerebro interpreta como peligrosas. El problema con este tipo de hormona está cuando se segrega de forma constante, entonces la mente considera que solo nos envuelven problemas, la vida se torna demasiado exigente y todo parece escaparse de nuestras manos produciéndose el estrés.


Placer y felicidad: ¡Las Endorfinas!

Son las encargadas de regular el placer, la euforia, la felicidad y el alivio del dolor. Son nuestra morfina interna, y una vez experimentado el placer de su secreción endógena, nos hace dependientes de ellas. El resto de nuestra vida no llega a ser otra cosa que su continua búsqueda. Pero ¿qué sustancias se denominan endorfinas? Realmente cualquiera de las pertenecientes a un grupo de proteínas opiáceas con propiedades analgésicas y reguladoras del placer que se encuentran, de manera natural, en el cerebro. Durante las relaciones sexuales por ejemplo se libera una gran concentración de endorfinas. Esta hormona va a enviar a nuestro cerebro una señal de satisfacción. También podemos llegar a suscitar este tipo de reacción estando activos. Por ejemplo haciendo deporte. Al cabo de un rato practicando alguna actividad puedes empezar a notar cómo tu cuerpo y tu mente consideran el deporte como algo gratificante y que te sientes bien después de haber practicado cualquier deporte.

 Los cambios de ánimo y las Hormonas tiroideas

La enfermedad tiroidea puede afectar tu estado de ánimo y causar ansiedad o depresión. En general, cuanto más grave es la enfermedad tiroidea, más intensos son los cambios en el estado de ánimo. La tiroide hiperactiva puede causar nerviosismo, ansiedad e irritabilidad, Latidos cardiacos irregulares, acelerados y fuertes. Intolerancia al calor y sensación de sofoco. Por el contrario el hipotiroidismo puede causar fatiga, desgano, apatía y depresión. Cuando avanza el trastorno puede causar una disminución del rendimiento intelectual y la capacidad de aprendizaje.